lunes, 4 de diciembre de 2017

LA EXPOSICIÓN DEL LIBRO CATÓLICO, FRUTO DE SU COMPROMISO CON LA VERDAD. (Dr. Hugo Obiglio)

El Dr. Hugo Obiglio, recibe de manos del Arzobispo de La Plata, S.E.R. Mons. Héctor Aguer, la Estatuilla "Padre Leonardo Castellani" en la XXVIII Exposición del Libro Católico (Casa de la Empleada -Obra de Mons. Miguel de Andrea-, año 2016)



La ausencia durante el presente año de la Exposición del Libro Católico pesa en aquellos que de alguna manera sea con su presencia, participando en su preparación y en la presentación de la misma, imaginara lo que llegó a conseguir su fundador y presidente D. Manuel Outeda Blanco. Inicia su actividad en 1975 con la creación de la librería parroquial Nuestra Señora de la Merced, fundando al siguiente año la librería Pio XII en el Obispado de San Martín. Han pasado más de cuarenta años en los cuales Manuel ha conseguido incorporar su "creación" no sólo a la capital sino a la ciudad de Rosario, a Comodoro Rivadavia y principalmente a la ciudad de La Plata donde con la presencia de su arzobispo Mons. Héctor Aguer, se convirtió en un acto multitudinario. 

El Dr. Hugo Obiglio, recibe
la Estatuilla "Padre Leonardo
Castellani" 2016
No es mi intención hacer un relato histórico puesto que el mismo figura en la Revista "El buen libro" en su última edición. El paso del tiempo permitió incorporar certámenes tales como el Galardón "Cruz del Sur", la Faja de Honor "Padre Leonardo Castellani", la Estatuilla "Padre Leonardo Castellani" que he recibido el pasado año, y el Certamen Literario Católico Nacional "Cardenal Antonio Quarracino"

La misión de Outeda Blanco entiendo que ha sido reforzar el apostolado del pueblo de Dios centrando su atención en la juventud. 

Que la Exposición del Libro Católico cuyo objetivo marcha en paralelo con el origen etimológico de su palabra, no viva con esta suspensión su "punto final". Que esta suspensión sea solamente un "punto y aparte" hecho que gramaticalmente indica el fin de una oración o párrafo pero continuando la acción en una nueva línea. Una exposición como la del Libro Católico educa al pueblo de Dios. Para ello se requiere además de la oración el análisis de los problemas que el avance de la ciencia y la tecnología, en un medio en el que predomina el relativismo y el hedonismo como fin último del que hacer del hombre, se traduce en el "yo hago lo que quiero". 

El "educere" tiene un doble punto de apoyo, el amor y el respeto. Esta afirmación no es producto de la casualidad, sino que su proximidad al hablar del doble punto marca el contacto y subsecuente comentario de la interacción entre ambos valores: respeto y amor. El respeto pedagógico, tanto en su dimensión anímica como en su manifestación exterior, es decir en el modo del trato, hace a la universalidad con que este deberá ser vivido. No solo en las aulas sino ante todo ser humano y en todas las circunstancias de la vida. Para que este respeto se haga realidad, el binomio educador-educando deberá cultivarlo, hacerlo original, a la par que adecuarlo con cautela en la búsqueda del objetivo deseado. Esto que podríamos llamar verdad de Perogrullo o apodíctica, está muy lejos de ser una realidad, por lo menos no ha ocurrido en este último decenio. En lo que hace al segundo punto de apoyo y acompañante del respeto –me refiero al amor como servicio del educador– recordemos que este es un proceso continuo como lo afirma el dicho: "Educadores son amantes que nunca dejan de amar. (...) El amor deberá ser lúcido, deberá ser respetuoso en el sentido de una actitud de servicio. No es posible imaginar un proceso educativo que deje de lado la expresión amor. Así como el amor de padre, éste abarca, como todo amor auténtico, tres elementos: entrega respeto y confianza". El amor del educador, que asume el del obrar de padre, es el que permite al docente presentar la madurez humana y espiritual necesaria para alcanzar como fin último el amor a la Verdad. (Conferencias de la jornada pedagógica realizada en Schönstatt publicadas con el título Grundriss einerogik für den Katholischen Erzier (Vallendar-Schönstat, 1971). Citado y comentado por H. Sosa Carbó. Neuzeitlichen Pädag). 

Sin un proyecto de vida enraizado en la familia es un imposible capacitarse "para autoconducir y perfeccionar la vida conforme con las exigencias profundas del propio ser y de las llamadas realistas que le toca vivir" (Equipo Episcopal de Catequesis. Educación y proyecto de vida. Oficina del libro, Buenos Aires. 1985). 

 Con la fuerte esperanza de que la "suspensión" se manifieste como un "punto y aparte", que permita a Manuel imaginar nuevas formas de educar al pueblo de Dios como lo ha hecho hasta el presente. 

Viene a mi memoria esta estrofa de Unamuno que nos marca una esperanza. 

Agranda la puerta, Padre, 
porque no puedo pasar. 
La hiciste para los niños, 
yo he crecido, a mi pesar. 
Si no me agrandas la puerta, 
achícame, por piedad; 
vuélveme a la edad aquella 
en que vivir es soñar. 

Manuel Outeda Blanco, agradezco al Señor y a su queridísima Madre el haber podido acompañar en el pasado a la Exposición del Libro Católico fruto de tu compromiso con la Verdad. Todo ello en esperanza de un mundo mejor. 

Con el afecto de siempre. 

Dr. Hugo Obiglio

El Dr. Hugo Obiglio, luego de recibir la Estatuilla "Padre Leonardo Castellani" en la XXVIII Exposición del Libro Católico (Casa de la Empleada -Obra de Mons. Miguel de Andrea-, año 2016)
 


El Dr. Hugo Obiglio, luego de recibir la Estatuilla "Padre Leonardo Castellani" en la XXVIII Exposición del Libro Católico (Casa de la Empleada -Obra de Mons. Miguel de Andrea-, año 2016)

Estatuilla "Padre Leonardo Castellani"





martes, 21 de noviembre de 2017

40 AÑOS DEL LIBRO CATÓLICO (por Dr. Carlos Abel RAY)

El Dr. Carlos Abel Ray, recibe la Estatuilla "Padre Leonardo Castellani" en la inauguración de la XXVII Exposición del Libro Católico (Casa de la Empleada -Obra de Mons.Miguel de Andrea- 2015)




Cuarenta años es una vida. Se dice y se pronuncian muy rápido las dos palabras: cuarenta años. Pero es mucho tiempo. Mucho esfuerzo. Mucho entusiasmo en el trabajo. Muchos días, muchas tardes, muchas noches dedicadas a pensar, programar, concretar y armar las Exposiciones, a recibir los libros, a citar a los conferencistas, a los músicos, a los coros. Y también a veces, recibiendo no mucho reconocimiento de la ardua labor.

Y ahí está Manuel Outeda Blanco que hizo y hace estos milagros culturales. Una vida dedicada a difundir la Verdad. Que obra magnífica. Debemos estar muy agradecidos a Manuel por sus sueños hechos realidad.

La primera Exposición se realizó en el año 1975 en Nuestra Sra. de la Merced y desde entonces se ha estado celebrando en diferentes lugares: Instituciones católicas, parroquias y colegios secundarios, pero siempre se caracterizaron por mantener el ideal de mostrar lo que realizan las editoriales para publicar libros católicos destinados a teólogos, profesionales, sacerdotes, estudiantes, seminaristas, amas de casa, padres, madres, jóvenes, niños y público en general. Cada cual tuvo en las Exposiciones una biblioteca o un estante donde encontrar el libro preferido o el que buscaba.

Debo destacar que en el año 1998 se instituyó en la X Exposición un Premio con la estatuilla de Leonardo Castellani. El primer receptor fue el Cardenal Antonio Quarracino. Desde entonces, se ha seguido en cada Exposición entregando este Premio a quienes han contribuido a la “difusión de los valores intelectuales católicos con una conciencia de servicio y un anclaje en la realidad argentina”. Menciono en forma especial que en el año 2014 lo mereció en forma póstuma, Fray Domingo Basso apóstol de la defensa de la vida y de la pureza de costumbres.

Desde el año 1999 también se entrega anualmente en cada Exposición el Galardón Cruz del Sur a quienes “han colaborado activamente en la misión de difundir y facilitar la buena lectura”.

En las Exposiciones ha flotado siempre el pensamiento de dignificar a la persona humana y de ayudar a la difusión del mensaje de Jesús. La labor misionera y de propagación del mensaje cristiano se puede hacer por medio de la palabra o del mensaje escrito. En las Exposiciones del Libro Católico se ha priorizado el mostrar lo publicado y se han presentado anualmente, los libros clásicos y las nuevas publicaciones y ediciones.

Todas ellas llevan un mensaje cristiano en el respectivo tema que tratan. Eso es así tanto en temas estrictamente religiosos, de espiritualidad, evangelización, catecismo, filosofía o teología, como en los temas públicos de economía, sociología, política o cultura, abordados con un enfoque cristiano.

Los años transcurridos desde la Primera Exposición han sido años difíciles para la difusión del pensamiento católico. Difíciles porque hay una aceptación internacional, y lamentablemente también nacional, de las ideas y conductas que difunden el modernismo y el relativismo en todos los asuntos que tienen que ver con la política, la economía y la sociología.

Ello afectó también a la moral y a partir de la década del 60, se ha ido difundiendo por el mundo, cada vez con más intensidad, una revolución sexual, que ha dejado de lado los valores tradicionales y ha difundido conceptos de absoluta liberación y de pública aceptación de lo que cada uno considera más alegre y placentero. No se aceptan normas preestablecidas. Cada uno resuelve cuál es la verdad para sí y para los demás. Todo es subjetivismo. Nada de valores objetivos. La verdad la crea el propio individuo.

Esa ola de relativismo se ha difundido entre jóvenes y adultos y por ello se han desvalorizado, hasta casi suprimirlos de las conversaciones y conductas, los temas que tratan de la verdadera dignidad de la persona humana, los valores de la pureza de costumbres personal y social y la inmensa trascendencia del amor único y fiel en la institución matrimonial del hombre y de la mujer.

La tecnología, tan útil y bienvenida en tantos campos del saber, se ha difundido y también intervenido en los problemas de la maternidad y de la paternidad, muchas veces sin respetar normas éticas elementales.

Como médico católico debo destacar que en las Exposiciones del Libro Católico se ha podido encontrar abundante y clara información sobre los temas de bioética. De ellos hoy se habla y se escribe mucho, pero la mayoría de las veces con conceptos muy alejados o contrarios a la Verdad.

Siguiendo a Benedicto XVI en una conferencia a los obispos suizos, menciono que los grandes temas que afectan a la humanidad: pobreza, injusticias con las minorías, terrorismo y problemas ambientales sólo se podrán empezar a resolver, si los que de ello se encargan, se preocupan primero de seguir una moral personal y familiar de acuerdo a los valores tradicionales que siempre ha propuesto el cristianismo.

Mencionaré tres puntos que son la base para reconstruir en la sociedad la moral cristiana. Ellos se han podido leer y estudiar en los miles libros presentados en las 40 Exposiciones del Libro Católico.

  • a) Defender a la persona humana desde la concepción en el útero materno, sabiendo que ella posee una dignidad especial por poseer un alma creada por Dios a “Su Imagen y semejanza”. Imagen que significa poseer Razón que le permite adherir a la Verdad y rechazar los ídolos que se le presenten. Semejanza que significa poseer Libertad para elegir el Bien frente al mal, el que siempre aparece más fácil y agradable. Desde luego, estos valores, están ausentes en el embrión, feto y recién nacido, pero ya están presentes “en potencia”, y van apareciendo lentamente a lo largo del crecimiento, hasta llegar a su plenitud en la adultez.
  • b) Valorizar la pureza de cuerpo y alma, que enseño Dios Padre en los mandamientos y afirmó y enfatizó Jesús en los Evangelios. La castidad de jóvenes y adultos, casados o solteros debe valorizarse adecuadamente sabiendo que: “Bienaventurados los puros de corazón porque verán a Dios”.
  • c) Propiciar la unión del varón y de la mujer en el matrimonio uno e indisoluble, con valorización de los hijos a los que se les debe dar con ejemplo, tiempo, amor y autoridad, una adecuada educación familiar, social y religiosa para formar así una familia cristiana.
Los libros tienen un papel muy importante a desempeñar para que la sociedad recupere y viva los valores cristianos.

Outeda Blanco, 40 años organizando exposiciones del Libro Católico ha cumplido, y Dios mediante seguirá cumpliendo, un papel principalísimo en la difusión del mensaje cristiano.

Manuel: Adelante. Que la Virgen María ilumine tu camino.



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El autor es médico pediatra, Doctor en Medicina y Diplomado en Salud Pública de la UBA. Magister en Ética Biomédica en la UCA. Ha sido Profesor Titular de Pediatría y Vice Decano de la Facultad de Medicina de la UBA, Profesor Protitular de Medicina Legal en la UCA y Médico Forense de la Justicia Nacional.
       Recibió la Estatuilla Leonardo Castellani en el año 2015 en la XXVII Exposición del Libro Católico.

martes, 14 de noviembre de 2017

SOBRE LOS 40 AÑOS DE LA EXPOSICIÓN DEL LIBRO CATÓLICO (por Alejandro Bilyk)

De izquierda a derecha: Alejandro Bilyk (Director de Edit. Vórtice), el Cardenal Antonio Quarracino (Arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina, de feliz memoria) y Manuel Outeda Blanco (Fundador y Presidente del Comité Ejecutivo del Libro Católico y Director de Edit. Serviam)



Querido Manuel 
Hace tanto pero tanto que estás ahí, que hasta me viste aparecer a mí, que hace tanto que estoy aquí.

No alcanza con felicitarte a vos y a todos los que te ayudaron a construir y sostener, a lo largo de cuatro décadas, la Exposición del Libro Católico. No, quiero ser más preciso. Quiero rendir homenaje a la perseverancia que han demostrado para preservar y difundir la buena doctrina, en una época y una nación donde lo que prevalece es el cambio, para peor o para nada, que es lo mismo. Y como no se trata de durar sino de hacer lo que se debe, lo mejor que se puede, mientras se dura, celebro hoy ese empaque, esa firmeza, esa tozudez. Lo demás queda de Dios.

Pido a Cristo y a María Santísima que los sigan acompañando y protegiendo a vos, a tus colaboradores, muy especialmente la querida Mabel Radis, y a sus familias.

Te llegue mi agradecido abrazo,


Alejandro Bilyk
Vórtice Libros

lunes, 9 de octubre de 2017

VIRGEN CON LIBRO: Arte Sacro -

Deseamos compartir varias imágenes de la Santísima Virgen donde se la encuentra con un libro.

Esta iniciativa se la debemos y agradecemos a la Prof. María Elena Vigliani de La Rosa, quien se ha dedicado a recopilar las primeras imágenes que compartimos.

Agradecemos la dedicación y compañía de la Prof. María Elena Vigliani de La Rosa, miembro de jurado del Certamen Literario Católico Nacional "Cardenal Antonio Quarracino".

De "Las muy ricas horas del Duque de Berry"





De "Las muy ricas horas del Duque de Berry"

Manuscrito iluminado más importante del siglo XV. Fue encargado por Jean, duque de Berry hacia 1410 y realizado por el taller de los hermanos Limbourg.


Contiene 206 folios. La mitad de sus páginas están totalmente iluminadas, y han sido consideradas unas de las mejores representaciones de la pintura gótica internacional, a pesar de su pequeño tamaño (294 x 210 mm). Tiene 131 miniaturas, 300 letras capitales doradas y 1800 cenefas doradas.
 

Aparte de las ilustraciones de salmos, tiene un calendario, con representaciones de los distintos meses del año y las labores, generalmente agrícolas, que en cada uno de ellos se realizaban.


De "Las muy ricas horas del Duque de Berry"

Manuscrito iluminado más importante del siglo XV. Fue encargado por Jean, duque de Berry hacia 1410 y realizado por el taller de los hermanos Limbourg.


Contiene 206 folios. La mitad de sus páginas están totalmente iluminadas, y han sido consideradas unas de las mejores representaciones de la pintura gótica internacional, a pesar de su pequeño tamaño (294 x 210 mm). Tiene 131 miniaturas, 300 letras capitales doradas y 1800 cenefas doradas.
 

Aparte de las ilustraciones de salmos, tiene un calendario, con representaciones de los distintos meses del año y las labores, generalmente agrícolas, que en cada uno de ellos se realizaban.


De "Las muy ricas horas del Duque de Berry"

Manuscrito iluminado más importante del siglo XV. Fue encargado por Jean, duque de Berry hacia 1410 y realizado por el taller de los hermanos Limbourg.




De "Las muy ricas horas del Duque de Berry"

Manuscrito iluminado más importante del siglo XV. Fue encargado por Jean, duque de Berry hacia 1410 y realizado por el taller de los hermanos Limbourg.






















Fra Angelico




"La Anunciación" (v. 1430). Fra Angelico. Museo de San Marco. Florencia. 


"La Anunciación" (en italiano, Annunciazione). Fra Angélico. (1437-1446)
Museo Nacional de San Marcos, Florencia.




Allessandro Botticelli





La Virgen del Magnificat. Alessandro Botticelli. 1481.
Galería de los Uffizi, de Florencia (Italia).


 
La Virgen del Magnificat. Alessandro Botticelli. 1481.
Galería de los Uffizi, Florencia (Italia)

La Virgen del Magnificat. Alessandro Botticelli. 1481.
Galería de los Uffizi, Florencia (Italia).


























La Virgen del Magnificat (Detalle). Alessandro Botticelli. 1481.
Galería de los Uffizi, de Florencia (Italia).

Virgen del libro (en italiano, Madonna del libro). Alessandro Botticelli. (h.1480-1482)
Museo Poldi Pezzoli de Milán.

Detalle Virgen del libro (en italiano, Madonna del libro). Alessandro Botticelli.
(Hacia 1480-1482) Museo Poldi Pezzoli de Milán.

  

Simone Martini

 
La Anunciación o Altar Orsini es un díptico obra del pintor italiano Simone Martini.
Está realizado en temple sobre madera, y fue pintado en 1333. (Museo Real de Amberes

La Anunciación o Altar Orsini es un díptico obra del pintor italiano Simone Martini.
Está realizado en temple sobre madera, y fue pintado en 1333. (Museo Real de Amberes


La Anunciación o Altar Orsini es un díptico obra del pintor italiano Simone Martini.
Está realizado en temple sobre madera, y fue pintado en 1333. (Museo Real de Amberes)

La Virgen Anunciada. Simone Martini.
(parte de un políptico). Museo Real de Amberes.

"Sagrada Familia". Simone Martini. 1342.
Museo Walker Art Gallery, Liverpool.



Raffaello Sanzio


 
"Pala Ansidei". Raffaello Sanzio .1505.
Galería Nacional de Londres

"La Virgen del jilguero". Rafael Sanzio. Hacia 1506.
Galería Uffizi de Florencia, Italia.



Pietro Perugino



"L'Annunciazione di Fano" Pietro Perugino.
Iglesia de Santa Maria Nuova, Fano.


Bernardo Strozzi

 
La Anunciación, Bernardo Strozzi, 1640.
Museo de Budapest.


El Greco

"La Anunciación". El Greco. (c. 1630)
Museo de Bellas Artes. Budapest.

Carlo Crivelli

La anunciación, Carlo Crivelli. 1486


Dieric

 
"Anunciación" - Dieric.
Galería Nacional de Londres

 

Jan van Eyck

"La Anunciación". Jan van Eyck. 1434.
Galería Nacional de Arte de Washington D. C.


Petrus Christus

The Annunciation. Petrus Christus (c. 1450).
Metropolitan Museum of Art. New York

Miguel Ángel Buonarroti

"La Madonna de Manchester" es un temple inacabado pintado
sobre la mesa atribuido al joven Miguel Ángel Buonarroti,
que se remonta a 1495-1497 y se mantiene
en la Galería Nacional de Londres

Robert Campin

"La Madonna del parafuoco". Robert Campin. (c. 1430).
Galería Nacional de Londres





viernes, 6 de octubre de 2017

40° ANIVERSARIO DE LA EXPOSICIÓN DEL LIBRO CATÓLICO (por la Prof. María Elena Vigliani de La Rosa)


La celebración de los cuarenta años de la Exposición del Libro Católico es también la de la siembra bien hecha; siembra de doctrina, de valores, de fe y de iluminada esperanza basada en el conocimiento.

Entre las muchas actividades y capítulos que alentaron el Dr. Manuel Outeda Blanco y la institución toda, presidida por él, cabe ponderar la propuesta del Certamen Literario Católico Nacional “Antonio Quarracino” que, desde hace veintitrés años, convoca y estimula a competir a jóvenes de los dos últimos años del ciclo secundario y de segundo y tercero del polimodal. El tema del escrito que concursa gira siempre en torno al tesoro de buen libro y del Libro de los libros, y debe concordar con las orientaciones del Magisterio de la Iglesia Católica.

Alumnos premiados en el
XXII Certamen Literario Católico Nacional
"Cardenal Antonio Quarracino"
2016
Desde sus comienzos me ha tocado el honor y el júbilo de formar parte del jurado de selección de los premios de este certamen, junto a la licenciada María Luisa Olsen de Serrano Redonnet y al Dr. Jorge Ferro. Cuando partió esa gran maestra de la Literatura que fue María Luisa, continuamos con Jorge Ferro y con la profesora Susana Marta Campos. Ya amigos en las conversaciones de evaluación, en la mirada detallista y el alborozo frente a los textos de los jóvenes, disfrutamos año a año el diálogo sobre las ocurrencias y talentos de los alumnos.

En el concurso literario existe un juego de compensaciones entre el tedio de las abundantes lecturas selectivas y ese juego de muñecas rusas que es meter el alma propia en otra alma consonante que nos confía su escrito y a la vez se ha nutrido en las intuiciones de valiosos autores. Si bien la mayor parte de las monografías son ensayos, aparecen aquí y allá poesías o cuentos de precoces autores. En esos géneros, los adolescentes se animan a la esperanza de vencer la página en blanco, de recrear su mundo interior, y el mundo de afuera, y ese otro, el prometido. ¡Alegría de ver cómo, mediante la lectura intensa y el oficio de la palabra, se modelan esos espíritus adolescentes, que suelen ser convulsos! El magma de emociones, de contradicciones y la inseguridad se encauzan en la postulación y afirmación de valores! Desde el silencio necesario, perseverante, de la escritura -- tan raro en nuestros días-- sacralizan lo cotidiano y se comprometen con lo trascendente. En el generalizado panorama de una ética coloidal, bien, verdad, y belleza pasan a ser conducto y meta.

Otra compensación gozosa se da en la evidencia de la buena pedagogía de muchos profesores de Literatura y Catequesis que capacitan a los alumnos partícipes. Se percibe esta formación en las fundamentaciones de las consignas prefijadas, en la progresión temática, en la coherencia y el cuidado idiomático de los escritos. Muchas veces sorprende la calidad de los textos. Detrás de estos ensayos se descubre el aliento de familiares y educadores que conducen la propensión juvenil a la creatividad, la pasión y el idealismo, por el camino del estudio, de la fe y de la literatura.

El Papa Juan Pablo II, en su mensaje del 24 de enero de 2004, cita al evangelista Mateo, cuando expresa que “de la abundancia del corazón habla la boca” y agrega que “La estatura moral de las personas crece o disminuye según las palabras que pronuncian y los mensajes que eligen oír”.

La exposición del Libro Católico y el certamen literario han encarnado este mensaje y prestigian la dimensión moral del empleo de la palabra que hace a nuestra ética de la libertad y de la responsabilidad.

Prof. María Elena Vigliani de La Rosa
Jurado del Certamen Literario Católico Nacional
“Cardenal Antonio Quarracino”

REMEMORANDO LA EXPOSICIÓN DEL LIBRO CATÓLICO (por Rodrigo Barzola)


Por aquel año, cuando conocí la exposición, me encontraba trabajando en el lugar donde se realizaba, responsabilidad que me ha permitido ver un antes y un después de esta misma, pudiendo observar hasta el último detalle, como también conocer a los colaboradores y personajes de distinción que transitaron por está; hasta nuestra excelentísima santidad, a quien en ese momento me lo presentaron como Jorge Bergoglio. Pero esto solo lo digo como referencia y así poder dar mi testimonio, ya que lo que estoy por contar es simplemente mi humilde observación.

El armado de los estantes fue algo magnifico y fugaz, lo realmente difícil fue colocar cada libro en su lugar, pero para ello estaba esa bella persona que lo tiene todo calculado en su cabeza, la colaboradora principal del señor Manuel, Mabel Radis. Hoy, a la distancia la siento una amiga y para ser sincero, a la que le tengo un gran cariño, ella se encarga de este y otros varios trabajos, junto al gran equipo de colaboradores que posee el ya mencionado presidente de la exposición del libro católico. Es algo muy importante la labor que realiza este equipo, ubicando, organizando y dejando todo en su lugar.

Este evento es de suma importancia para la comunidad, siendo el mismo abierto y gratuito, como también dando la posibilidad a los escritores de ser distinguidos, reconocidos, invitados a trascender bajo el lema del buen libro y promover la buena escritura.

Recuerdo haber recibido de la mano de los escritores sus pequeñas creaciones con la esperanza de ser galardonados por el comité ejecutivo de la exposición, quienes toman su trabajo con enorme responsabilidad, aunque esto solo es un aspecto de esos quince días en que la exposición se encuentra abierta, porque existe una gran apertura de la misma, seguido de muchos expositores, personajes renombrados e importantes recorriendo los pasillos llenos de libros, como también muchos chicos de distintos colegios visitando y conociendo una experiencia distinta en estos tiempos en los que todo es tecnología, y no digo esto como una mala crítica hacia la tecnología, solo es que soy de esas personas que disfrutan tener un buen libro en la mano, aún recuerdo mis primeros libros, aquellos que me mostraron experiencias increíbles y despertaron los sentimiento más bellos en mí. Es por esto y por mucho más que creo en lo importante que es la labor de este gran equipo para que esa continuidad se prolongue en el tiempo y lo han hecho muy bien, ya que han pasado muchos aniversarios y contando.

Solo tengo palabras de agradecimiento para todas y cada una de esas personas, esas que hacen cosas buenas para que nos pasen cosas buenas, este mundo y sobre todo en estos tiempos debemos celebrar las cosas buenas, a las personas buenas y es por ello que los abrazo con el mejor de mis sentimientos…


Rodrigo Barzola